La pandemia silenciosa, la inactividad física

Iker Muñoz I Director deportivo Muviment

Lo importante es la salud

Ante la situación que estamos viviendo, y donde todos hemos reflexionado en mayor o menor grado, afirmamos casi de manera categórica que lo importante es la salud. Exigimos a los gobiernos medidas precisas para minimizar los daños del Covid-19, pero esta no es la única pandemia que estamos viviendo y no es la primera con la que convive, en la actualidad, nuestra sociedad.

La pandemia silenciosa

Hemos conseguido reducir casi al mínimo nuestros desplazamientos a pie, siempre tomamos las esclareas mecánicas o el ascensor

En la actualidad asistimos y convivimos con otra pandemia, más silenciosa, que es la inactividad física. El estilo de vida de los países desarrollados tiende a minimizar la realización de actividad física diaria, mientras tenemos cada vez más elementos para controlar esta (relojes y pulseras inteligentes, GPS y un sinfín de gadgtes), es algo bastante curioso. Cuando hablo de actividad física me refiero a todo ejercicio no pautado (andar, subir escaleras, etc.) de nuestro día a día, hemos conseguido reducir casi al mínimo nuestros desplazamientos a pie, siempre tomamos las esclareas mecánicas o el ascensor y esto, por desgracia, se refleja en nuestra salud. No debemos olvidar que, aunque vivimos en el siglo XXI, nuestros genes no han evolucionado a la misma velocidad que nuestro estilo de vida y continúan predisponiéndonos para ser cazadores-recolectores, por lo tanto, para movernos.

El impacto devastador de la inactividad física

Un estudio publicado en 2016 por Ding, Kolbe-Alexander y Katzmarzyk en la prestigiosa revista The Lancet, subraya el impacto devastador de la inactividad física sobre los factores económicos. A pesar de que, a simple vista, un estilo de vida sedentario no tendrá que tener un efecto perjudicial para nadie más que para el que lo desarrolla, en el anterior estudio se pone de manifiesto como esta ausencia de actividad física hará que en años sucesivos esta persona tenga mayores probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas.

Gastos asociados

La inactividad física costó a los sistemas de salud, englobados en el estudio, 53,8 billones de dólares

En el artículo de the Lancet, se destacan dos tipos de gastos: directos para nuestro sistema de salud, todos los relacionados con el tratamiento de las enfermedades crónicas, potenciadas por hábitos de vida sedentarios; e indirectos que se relacionan con un descenso en la productividad a nivel laboral. La inactividad física costó a los sistemas de salud, englobados en el estudio, 53,8 billones de dólares (datos del 2013), de los cuales 31,8 billones corresponderían a la sanidad pública y el restante a la privada. Es importante remarcar que estos datos son globales, por lo que la proporción podría fluctuar en función del país.

Ejercicio físico es igual a prevención de enfermedades crónica

Es evidente que existe una necesidad de fomentar los hábitos de vida saludables que pasen por un incremento de la actividad física diaria. La relación coste-beneficio puede resultar de las más rentables a medio-largo plazo que existan, tanto para nosotros mismos como para los diferentes sistemas de salud de este país. La actividad física y más concretamente el ejercicio físico (una actividad pautada, sistemática y adaptada al participante) permite un gran número de beneficios sobre nuestro organismo y actúa como coadyuvante en diversas patologías crónicas. Por eso el ejercicio físico es la auténtica polipíldora para nuestra salud (Fiuza-Luces, Garatachea, Berger y Lucia, 2013). Además de este efecto coadyuvante, es necesario destacar que tanto la actividad física como el ejercicio físico tienen efectos preventivos sobre el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas ligadas a hábitos de vida no saludables (O'Doherty et al., 2016; Mokdad et al., 2016).

Individualización de la actividad física

En definitiva y pese existen personas con patologías que limitan la practica de ejercicio físico, se puede plantear numerosas variaciones e individualizaciones de ejercicios que permitan una adaptación de la práctica física a la casuística de la persona. beneficios tanto para la salud como económicamente son muchos y diversos, a la vez que la inversión tanto económica como de tiempo es baja. No podemos permitirnos ser físicamente inactivos, hay demasiadas cosas en juego.

Fotos

Imágenes: Unsplash

Referencias bibliográficas:

Ding, D., Lawson, K. D., Kolbe-Alexander, T. L., Finkelstein, E. A., Katzmarzyk, P. T., van Mechelen, W., & Pratt, M. (2016). The economic burden of physical inactivity: a global analysis of major non-communicable diseases. The Lancet. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(16)30383-X Fiuza-Luces, C., Garatachea, N., Berger, N. A., & Lucia, A. (2013). Exercise is the real polypill. Physiology. https://doi.org/10.1152/physiol.00019.2013 Mokdad, A. H., Forouzanfar, M. H., Daoud, F., Mokdad, A. A., El Bcheraoui, C., Moradi- Lakeh, M., ... Murray, C. J. L. (2016). Global burden of diseases, injuries, and risk factors for young people's health during 1990-2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. The Lancet. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(16)00648-6 O'Doherty, M. G., Cairns, K., O'Neill, V., Lamrock, F., Jørgensen, T., Brenner, H., ... Kee, F. (2016). Effect of major lifestyle risk factors, independent and jointly, on life expectancy with and without cardiovascular disease: results from the Consortium on Health and Ageing Network of Cohorts in Europe and the United States (CHANCES). European Journal of Epidemiology. https://doi.org/10.1007/s10654-015-0112-8

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